06/07/2008 - 31 usuarios online


Noticias de guión

La guionista Iris Yamashita habla sobre "Cartas desde Iwo Jima"


 

Es bastante difícil introducirse en el negocio del guión en Hollywood, e incluso más difícil vender un guión, así que imagínate que eres Iris Yamashita, que has escrito unos cuantos guiones, que has ganado un concurso con uno de ellos, y que tu nuevo agente te dice que el oscarizado guionista Paul Haggis desea conocerte. Ahora imagínate que quiere conocerte para hablar sobre escribir algo para Clint Eastwood, y que ese algo es la segunda parte de su "saga sobre Iwo Jima", la que muestra la perspectiva japonesa sobre esta invasión que tuvo lugar en la Segunda Guerra Mundial.

Esta es la asombrosa historia con la que arrancó Cartas desde Iwo Jima, algo así como la precuela de Banderas de nuestros padres, que muestra cómo se prepararon los japoneses ante la inminente invasión estadounidense de la isla, y cómo su baja moral afectó su habilidad para defenderla.

Hablamos con Iris Yamashita, hija de japoneses afincada en California, un día después de que los críticos de Los Ángeles eligieran Cartas como la mejor película del año.

¿Cómo te introdujo Paul en la película y cómo convenciste a Clint para que confiara tanto en ti a la hora de escribir este guión?

(risas) Sí, wow, ¡Paul es tan agradecido! Sí, su agencia era la misma que la mía, así que mi agente le envió algunos de mis guiones, y creo que realmente le habían gustado los guiones que yo ya tenía en mi portafolio.

Cuandó quedé con él por primera vez, yo ya había investigado mucho sobre el tema, así que pude aportar opiniones sobre la historia, sobre qué personajes serían interesantes. Parece que eso le gustó.

La segunda vez que quedamos yo tenía algo así como un tratamiento para la película, y al final del encuentro me dijo bueno, puedes dejar tu trabajo, porque yo trabajaba a tiempo completo como programadora web. Y empezó a hacer llamadas telefónicas. Llamó a Clint, al estudio para empezar a escribir el contrato; llamó a mi agente, al que dijo Básicamente, lo tiene (risas). Fue, sencillamente, muy surrealista.

¿Por qué estabas interesada en hacer una película sobre la II Guerra Mundial?

Fue idea de Clint. Había estado investigando mientras pre-producía Banderas y comenzó a interesarse mucho por la perspectiva japonesa; le fascinó especialmente la historia del General Kuribayashi. Fue idea de Clint lo del punto de vista japonés.

Mi propio interés era que había escrito un guión acerca de Japón en vísperas de la Segunda Guerra Mundial, así que ya me había documentado mucho, y más o menos sabía qué ambiente se respiraba en mi tierra. Mi made era una niña pequeña durante la Segunda Guerra Mundial, y su casa fue quemada durante los bombardeos a Tokio que tuvieron lugar en marzo, aproximadamente cuando Iwo Jima estaba cayendo. Fue un bombardeo horroroso; creo que murieron 100,000 personas, y Tokio fue arrasado, y mi madre era uno de ellos. Tenía esa información como punto de partida.

¿Cómo estuviste de involucrada en la creación de Banderas en cuanto a la lectura del guión o hablando con Paul para saber dónde iban a conectar ambas películas?

Cuando entré en el proyecto, estaban trabajando en la pre-producción de Banderas de nuestros padres, y nunca se intentó conectar o hacer similares a los personajes o historias. Se decidió desde un principio que iban a ser dos películas independientes, pero Paul me permitió leer el primer borrador de su guión, y yo no traté de hacer que ninguna de las historias estuviera relacionada, pero creí que molaría si pudiéramos ver a una persona siendo derribada al suelo. él tenía una escena en Banderas de nuestros padres y yo no quise tener los mismos personajes o algo así, pero sí una escena como esa. También puse la bandera de Suribashi, mirándola y diciendo Suribashi ha caído.

La película llegó como una sorpresa, pero tú debes haber trabajado en ella durante un tiempo. Sabíamos que Clint estaba trabajando en Banderas y de repente se anuncia que estaba haciendo otra película desde la perspectiva japonesa. ¿Juraste no decir nada sobre este proyecto hasta que no se anunciase?

Parece que la película llegó muy rápido, porque fue así como se hizo. Fue como Bueno, quiero tratar la prespectiva japonesa, y boom, boom, boom, la hace. Fue muy, muy rápido. él es muy rápido y muy eficiente, nada quisquilloso. Leyó el primer borrador y dijo: Adelante, y comenzó inmediatamente con la pre-producción y rodó en unas seis o siete semanas.

Cuando se anunció este proyecto, se llamó Sol rojo, arena negra, y luego lo cambiaron. ¿Cuál es la historia detrás de este cambio?

Desconozco la historia porque no tuve nada que ver en el cambio de título, pero sé que teníamos muchos y ésta fue quizás su cuarta reencarnación. Lo primero que me vino a cabeza es que había otro libro u otro material con un título muy similar. Creo que era Sangre roja, arena negra, y tal vez creyeron que podia resultar lioso, que la gente creería que la película estaba basada en ese libro. No estoy segura.

¿Cómo de fácil o difícil fue hacerse con las cartas en las que se basa la película?

De hecho no tenía las cartas. Tenía el libro de cartas del General Kuribayashi, porque escribió muchas cartas, pero la mayoría fueron escritas cuando estaba en los Estados Unidos. La sección con cartas de Iwo Jima no era muy extensa. Escribió unas cuantas a sus hijos, y había unos pocos de sus últimos telegramas al cuartel general.

Fue muy complicado encontrar información, porque mucha gente no sobrevivió. Hubo algunos supervivientes y por supuesto que hay muchos relatos personales, así que lo que hice fue leer los relatos personales de otras batallas, no sólo Iwo Jima, para hacerme una idea de cómo fue.

Encontré un par de cosas. Una en una revista militar sobre historia. Un marine había cogido el diario de un soldado y lo tradujeron para buscar información. Estaba esto y un diario que alguien había escrito, una reflexión tras abandonar Iwo Jima, uno de los pocos supervivientes.

¿Te sorprende que, según parece, a la gente le esté gustando más Cartas desde Iwo Jima que Banderas?

Sí, me soprende mucho que vaya tan bien y que la gente parezca tenerla en alta consideración.

¿Crees que la gente la disfruta más porque muestra una perspectiva de la Segunda Guerra Mundial diferente a la que están acostumbrados a ver?

Podría ser una de las razones, sí. Es verdad, no estamos acostumbrados a ver esta perspectiva.

Habiendo crecido en este país, debes saber que en el colegio nos enseñan que los japoneses comenzaron la guerra sin tener motivo alguno. ¿Cómo percibían los japoneses la invasion de Pearl Harbor que llevó a los Estados Unidos a la Segunda Guerra Mundial?

Apenas he pensado en ello, porque no es realmente parte de la película. Creo que da igual la guerra o el país, siempre va a haber propaganda por parte de ambos bandos, y los gobiernos eligen lo que quieren contar. Esto ocurre en ambos bandos. En Japón también había mucha propaganda, con razones absurdas sobre el por qué entraban en guerra. La idea es que hay propaganda y la gente tendría que tratar de informarse y tomar sus propias decisiones.

¿Qué opinas sobre los campos de internamiento en los que fueron recluidos japoneses durante la guerra?

Mis padres eran de Japón y vinieron aquí después de la guerra. Me informé mucho sobre los campos de internamiento, y los padres de algunos de mis amigos estuvieron en ellos. De hecho, estudié el caso de esa persona que protestó -creo que hubo un total de tres personas que protestaron-, llevó el caso a la justicia y perdió, y después de unos 40 años volvió a hacerlo y ganó (risas).

¿Qué opinas sobre cómo se ha representado a los japoneses en las películas de Hollywood, especialmente en las ambientadas en la Segunda Guerra Mundial?

Bueno, ya sabes, cuando los japoneses vemos a personas como Jerry Lewis caracterizado como un japonés, te disgusta un poco, y ahora además ves a muchos chinos haciendo de japoneses. No es que me moleste mucho, pero me pregunto por qué es lo único que se hace. Como nota positiva, aunque lentamente, parece se está tomando una dirección positiva, y veo más personajes representados de una manera más completa, más considerada.

¿Es ésta una de las razones por las que quisiste escribir la película?

ésa no era mi intención. Mientras la escribía, sólo pensaba en escribir algo veraz. Para todo áquel involucrado en el proyecto ésa era básicamente la intención desde un principio. No tuve que aportar nada en ese sentido, porque ya estaba en sus mentes, así que les estoy ciertamente agradecida.

En la película, hay un sentimiento antibélico entre algunos de los soldados japoneses que puede resultar sorprendente para los espectadores estadounidenses. ¿Cómo de comunes eran estos sentimientos en comparación con lo que hemos visto en las películas bélicas estadounidenses?

En mi primer encuentro con Clint y Rob y Paul decidimos que ésta no iba a ser una película política. Tanto Banderas de nuestros padres como Cartas desde Iwo Jima se limitan a mostrar los horrores de la guerra desde todos los puntos de vista. En esa época, durante la Segunda Guerra Mundial, era muy difícil ser anti-bélico, porque lo más seguro es que te arrestaran (risas). No importaba los que opinaras, no podías expresarlo públicamente porque seguramente te arrestarían.

Uno de los asuntos que investigué para el guión que leyó Paul, sobre Japón en los albores de la Segunda Guerra Mundial, era el de estudiantes que de hecho protestaron. Algunos incluso prefirieron suicidarse a luchar, porque no creían en la guerra. Si protestabas contra la guerra, te arrestaban, e incluso podían arrestar a tus padres, o a tu esposa. Así que era muy, muy peligroso tratar de hablar en contra del gobierno.

Leí cosas sobre periodistas, escritores, que por comentarios como parece que los Estados Unidos tiene una tecnología bélica más avanzada, quizás deberíamos tratar de dar un impulso a la nuestra, eran arrestados y apaleados; por creer que los Estados Unidos tenía una mejor tecnología.

¿Cómo de fácticos son algunos de los suicidios entre los soldados tal y como se representan en la película?

Yo diría que un 80% de las circunstancias son fácticas, y ésa es una de ellas. Algunas de las cosas que leí eran tan inquietantes... porque te imaginas a esos soldados haciéndolo. Leí sobre unos niños en Okinawa, resistiendo en cuevas, a los que les obligaron a hacer lo mismo en vez de rendirse o permitir que los capturasen.

En la película vemos a los soldados visitando el pueblo antes de la invasión. ¿Vivía gente Iwo Jima cuando fue invadida?

Había un pequeño pueblo. Por supuesto, todos sus habitantes fueron evacuados y ahora no hay nada ahí. No vivía mucha gente en la isla. Creo que debes ser un tipo de persona vigorosa para vivir en la isla; la única fuente de agua dulce era la lluvia, así que tenían un sistema de recolección de lluvia que fue destruido. Era muy duro vivir ahí.

¿Ha habido alguna escena que escribieras y te gustara, que incluso Clint rodara, pero que no aparezca en la película?

Sí, me sorprendió lo larga que acabó siendo la película, porque muchas veces, cuando escribes, no sabes que se va a hacer tan largo tu, por ejemplo, "comenzaron a bombardear la isla". Tienes algunas descripciones, pero lo que es un párrafo o dos en el guión puede pasar a ser algo mucho más largo en el rodaje. Sé que hay escenas que se rodaron y que no están en la película, simplemente por cuestión de tiempo, y me encantaría verlas en el DVD, pero no sé si las incluirán.

© Entrevista del 18-12/2006 por Edward Douglas para comingsoon.net

14/01/2007 01:32:59