06/07/2008 - 33 usuarios online

Después del gran éxito internacional de su film "Los otros", rodado en inglés, protagonizado por Nicole Kidman y apoyado por Hollywood, que recaudó más de 200 millones de dólares en todo el mundo (habiendo costado 17), muchos se sorprendieron de que el chileno-español Alejandro Amenábar no sucumbiera a los cantos de sirena de las barras y estrellas. El también guionista y autor de "Tesis" y "Abre los ojos" dio la espalda a Hollywood para concentrarse en una historia española -aunque universal- la cual ha sido su primera obra basada en hechos reales, "Mar adentro", que se estrena mundialmente el próximo día 3 de septiembre. "Siempre hago la película que me gustaría ver en una sala de cine, aunque suene a tópico", ha dicho el cineasta.
Confiesa que en parte su interés por la historia del tetraplégico gallego Ramón Sampedro, que intentó infructuosamente durante años obtener en los tribunales el derecho a morir dignamente, viene de la idea de la muerte, "un tema recurrente en mis películas, pero si "Los otros" era una visión de la familia desde el lado oscuro, desde la muerte, "Mar adentro" es una visión de la muerte desde la vida, desde lo cotidiano, lo natural, desde un lado muy luminoso", explica.
"Leí -añade- el libro de Ramón Sampedro hace unos años y, no sé si porque trataba sobre la muerte, o por la manera que tenía de expresarse, descubrí un discurso que me enganchaba mucho. Fui investigando en su entorno y comprendí que había todavía más razones para rodar esta historia. Que la historia de Ramón merecía contarse. Cuando decido hacer una película lo que prima es la historia y no el presupuesto ni los actores con los que voy a trabajar".
Asegura el realizador que ha intentado huir de la innegable faceta trágica de esta historia sobre un hombre que accidentamente queda paralizado de por vida, y decide que ésta no merece ya ser vivida. "La gente que rodeó a Ramón me insistía mucho en su sentido del humor. Era un tío capaz de reírse de su situación, de ironizar sobre la muerte; hacía bromas constantes a las mujeres que tenía a su alrededor. Tampoco queríamos convertirle en el típico graciosete, que rompe situaciones con chistes. Javier ha ayudado mucho a darle el tono justo, porque también tiene mucho sentido del humor y ha entendido perfectamente a la persona y al personaje", comenta.
En el papel de Sampedro, Javier Bardem ha encontrado un trabajo a la altura de un talento ya recompensado con la candidatura al Oscar (por "Antes que anochezca"). Se dice que Fine Line Features, compañía del grupo Warner, que adquirió recientemente los derechos para todos los mercados anglosajones, piensa lanzarla antes de los Oscars y apoyar nuevamente al actor en esa carrera, admirada por su actuación.
"Javier -dice Amenábar- puede parecer el actor más indicado y el menos indicado para hacer esta película. El menos porque no tiene ni el físico ni la edad que requiere el personaje, y no hablaba gallego; el idóneo porque creo que es un monstruo de la interpretación, y no uno de los mejores, sino el mejor actor que hay en este país. Este era el verdadero reto. Se lo ofrecí, dejándole la opción de que se echara atrás. Le dije que estaba buscando algo muy, muy realista, que la gente se olvidase de que lo estaba haciendo él. No intentábamos calcar la realidad, pero sí que en pantalla se materializase con total credibilidad un cincuentón, tetrapléjico, que hablara gallego. Ha hecho un gran trabajo de voz y gestual. Era idóneo para este acercamiento naturalista porque tiene esa magia que rompe el texto, que hace que te olvides de que detrás hay un guión aprendido por un actor, parece que lo improvisa constantemente".
El esfuerzo de Bardem (que ya sufrió una notable transformación física e idiomática en "Antes que anochezca") ha dejado más que satisfecho a su realizador, quien escribió el guión junto a su habitual colaborador Mateo Gil: "A Javier ya le he dicho varias veces que le voy a poner un monumento. Ha sido el alma de la película. Hemos sentido a Ramón allí, en el rodaje. Ha repartido mucho buen humor. Aparte de su talento, en el que confiaba ya antes de rodar, me ha demostrado que es una gran persona, un gran tipo, y eso es importante cuando quieres ser uno de los grandes de verdad. Él ha aguantado la presión de un maquillaje que duraba, de media diaria, unas cinco horas, y la limitación de no poderse mover y tener que transmitir con la voz y la mirada. Pero jamás se ha quejado de nada. Mi intención era que todos los actores disfrutasen durante el rodaje, y Javier ha sido fundamental para crear esa atmósfera".
Hasta ahora conocido por sus "thrillers", Alejandro Amenábar puede haber dado un giro importante con "Mar adentro", cuyo título hace referencia a una poesía escrita por Sampedro, pero él no lo ve así: "Creo que tiene lógica que haya acabado haciendo esta película, porque habla de seres humanos y de la muerte. Es algo que tengo presente desde que estoy en el cine. Me interesan las personas y lo que da sentido o se lo quita a nuestra existencia: la muerte. Cuando se habla de la poca gallardía del que da un paso así, cuando se llama "cobarde" o "insolidario" a alguien como Ramón, creo que se enjuicia egoístamente a aquel que no está más que haciendo uso de su libertad. Si había alguien sin miedo, ese era Ramón. "Mar adentro" es o pretende ser, ante todo, un viaje. Un viaje a la vida y a la muerte. Un viaje a Galicia, al mar y al mundo interior de Ramón Sampedro".
© Abc guionistas
30/08/2004 23:43:40