24/07/2008 - 19 usuarios online

El cómico cubano Alexis Valdés acaba de rodar su primera película como guionista y realizador, "Un rey en La Habana", farsa de ambición y picaresca que hermana a buscadores de dinero fácil de España y Cuba.
"Esta película -afirma Valdés- tiene mucha verdad. Tiene esa magia y desenfado del cine contemporáneo, lejos de poses y manierismos. Retrata esa realidad cinematográfica con una mirada aguda, con filo, con humor y sin prejuicios".
"Está inspirada -añade- por esas grandes comedias de enredo, de suplantación de personalidades que hacen posible lo imposible, en la línea de films como “Con faldas y a lo loco”, “Tootsie” o “La señora Doubtfire”. "Un rey en La Habana" es también una disparatada comedia romántica en la que el oportunismo trata de imponerse a los sentimientos".
En pantalla veremos a Papito (Valdés), un joven actor criado en “Palo Cagao”, el barrio marginal más peligroso de La Habana, del que sueña salir algún día junto a su pequeña compañía de teatro.
La pasión de su vida es Yoli una mulata espectacular con la que sale desde que eran niños. Sin embargo, a la primera oportunidad La Caimana, madre de Yoli y toda una institución de la mafia en la zona, le tiende una trampa a Papito con una exuberante vecina. Así consigue que Yoli, aun a su pesar, se decante por Don Arturo, un adinerado español que quiere casarse con ella, y traerla a España.
Don Arturo llega a Cuba cargado de promesas y souvenirs. Pero el millonario no dura más de 24 horas. En su primer “polvo” con Yoli sufre un infarto por sobredosis de un estimulante sexual. En la familia cunde el pánico: Han perdido la gran oportunidad que los iba a sacar de la miseria.
Cuando Papito piensa que nada podía ir peor, recibe un “encargo” de La Caimana. Tiene que hacerse pasar por el muerto, viajar con Yuri a España y traerse todos los Euros que pueda. A pesar del peligro y las amenazas, Papito cree que es una oportunidad para recuperar a su amor y acepta el trato.
Para salir de este embrollo, Papito tendrá que agudizar su ingenio y servirse de su doble personalidad. Solo la suerte le puede salvar; y él la tiene... ¿O se le habrá acabado?.
© abc guionistas
03/09/2004 18:16:22