05/07/2008 - 9 usuarios online


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De la Iglesia: "Me interesan todos los pecados de los que participo"

De la Iglesia
De la Iglesia

Ambicioso, celoso, envidioso, hiperconsumista; así se definió Alex de la Iglesia durante la presentación de su nuevo trabajo, "Crimen ferpecto", film que este 11 de septiembre participará en el Festival de Toronto y llegará a las salas españolas el 22 de octubre, donde se permite plasmar todas esas características de su personalidad y reírse de ellas, como así también de la gente que se esfuerza por ser encantadora.

"Me interesan todos los pecados de los que participo. Soy ambicioso, celoso, envidioso...Estoy torturado por mil malos sentimientos y me purifico contándolo en mis películas", aseguró De la Iglesia, quien en "Crimen ferpecto", como siempre de la mano de su coguionista Jorge Guerricaechevarría, cuenta la historia de Rafael (Guillermo Toledo), un hombre seductor y ambicioso que aspira a convertirse en el nuevo Jefe de Planta de un centro comercial. Este cargo es finalmente otorgado a otra persona, que muere accidentalmente tras discutir con Rafael, pero este incidente tiene como testigo a Lourdes (Mónica Cervera), una dependienta que le chantajea... hasta que Rafael decide deshacerse de ella tramando el crimen perfecto.

"Crimen ferpecto" nació de la debilidad del director y su coguionista Jorge Guerricaechevarría por los centros comerciales. "A Jorge y a mí nos gustaba mucho pasar tardes enteras en esos centros, sobre todo en los pisos pilotos. Esas habitaciones impecables, sin manchas, perfectas, que son sueños inhumanos que te quieren vender, porque cuando entra un ser humano ahí la destroza". Ambientar la historia en este terreno le permitió burlarse de su costado "hiperconsumista", ya que afirma: "Cuando tengo un disgusto me compro 30 DVDs y me siento mucho mejor".

También De la Iglesia enseña su disgusto con esa gente que desea ser encantadora en todo momento y triunfar. Para él esta cinta es "una gran bofetada a ese tipo de gente que se cree que puede triunfar, que tienen una meta, que creen en la leche de soja...el mensaje es que no todos podemos ser encantadores". "Los dos protagonistas de la película tratan de agradar en todo momento y entrar en ese mundo perfecto al que nunca llegarán porque el mundo de anuncio no existe. Pedir esa perfección genera locura, y la sensación de que todo lo que nos rodea nos define es un crimen social".

El director considera que para aceptar este largometraje se necesita de un espectador "con cierto grado de cinismo". "Todas mis películas, y esta en concreto, son un riesgo porque busco la complicidad con el espectador, y mi espectador ideal es una persona dispuesta a disfrutar riéndose de sí misma", concluyó De la Iglesia, quien aseguró que el cine es su forma de escapar de este mundo que lo aterra.

© abc guionistas

08/09/2004 13:34:41