07/07/2008 - 15 usuarios online

Iba a ser el protagonista, junto a Diego Peretti, cuando el realizador Eduardo Mignogna preparaba el año pasado el rodaje de la adaptación de su propia novela, "La señal", previsto para final de octubre, pero tres semanas antes éste falleció repentinamente a los 66 años víctima de un cáncer que había intentado sortear a golpe de indiferencia. El deseo de no abandonar el proyecto impulsó a los coproductores argentinos y españoles a proponer a Ricardo Darín, quien llevaba tiempo acariciando la idea de probar suerte tras la cámara, que fuese él quien hiciera una doble labor, actor y director. Así, el próximo día 26, en Buenos Aires, el más internacional de los intérpretes argentinos debutará como realizador con "La señal", respetando no sólo el guión de Mignogna, sino la mayor parte del equipo técnico-artístico previsto hace cinco meses.
Nueve semanas durará la filmación de esta historia detectivesca y política que Mignogna sacó como novela en 2002. "Para mí -ha dicho Darín- "La señal" se ha convertido en algo más que una película. Además de ser una historia maravillosa, hoy representa la oportunidad de seguir con el sueño que comencé junto a Eduardo Mignona como actor, y que ahora siento la obligación moral de llevar hasta el final, junto a todo el equipo, en su lugar. Es algo así como una herencia, un camino en el que, estoy seguro, nos está acompañando".
La acción de "La señal" se sitúa en la Argentina de principios de los años 50, cuando Eva Perón agoniza. Corvalán, un mediocre detective privado, se ve envuelto junto a su colega Santana en una historia de traición y ambiciones. Contratado por una hermosa mujer para lo que parece ser un rutinario trabajo de seguimiento descubrirá, poco a poco, un entramado violento donde quien parecía ser la víctima puede revelarse finalmente como el verdugo. Una sola decisión mal tomada puede conducir a Corvalán hacia su destino más trágico.
Sobre su novela y luego guión, Mignogna, tres veces ganador del Goya, dijo: "Trata sobre dos detectives de poca monta, dos antihéroes, dos pobres tipos, que investigan un caso en los últimos dos meses de vida de Eva Perón. Cuando escribí el libro nunca pensé que fuera a interesarle a alguien para ser publicado. Reúne cosas que me gustan a mí y ese gusto fue el que me impulsó para escribir".
© abc guionistas
23/03/2007 08:37:31