07/07/2008 - 26 usuarios online

Tras la Guerra Civil, Franco instauró un régimen de exterminio en el que el miedo apabulló a la población, según el escritor y guionista candidato el Goya Ignacio Martínez de Pisón, que en su última novela, "Dientes de leche", recorre 50 años de la historia de España a través los secretos "pequeños y grandes" de una familia, informa EFE.
El autor del ensayo sobre el republicano José Robles "Enterrar a los muertos" y del guión de la película "Las trece rosas", ha explicado en una entrevista con la agencia española que ahora "tocaba" hablar del bando nacional y seguir ahondando en la Guerra Civil es la respuesta a la curiosidad que siente por la historia reciente de España.
"Es un pasado que está vivo y las cicatrices aún no han cerrado. Hacía falta que los nacidos en los 60 demos una visión que aspire a la objetividad, que no a la neutralidad, porque para mí el lado de los buenos será siempre el de la República", confiesa Martínez de Pisón (Zaragoza, 1960).
En "Dientes de leche" (Seix Barral) cuenta la historia de una familia, como en sus otras novelas, pero "alargando" el marco
temporal, que comienza en 1937, cuando el fascista italiano Raffaele Cameroni llega a España junto a otros 80.000 compatriotas alistados para luchar contra la República.
"No vinieron aquí por ideología. Eran todos unos muertos de hambre que querían cobrar un sueldo y salir de la pobreza. Además, muchos de ellos habían sido extras obligados de las películas que encargaba Mussolini, por eso, cuando les derrotaron los republicanos en Guadalajara, sus generales se preguntaban cómo iban a ganar una guerra con un ejército de figurantes", rememora el escritor.
Cameroni se enamora de una joven enfermera del hospital de Zaragoza, a donde llevaban la mayoría de los heridos italianos y, a partir de ahí, su historia y la de sus hijos corre paralela a la de la guerra, la posguerra y la democracia, hasta 1987, punteado todo ello por la ocultación de pequeños y grandes "pecados capitales".
"En realidad es una novela sobre secretos. Todos los personajes están definidos por ellos y por la forma en la que el autoritarismo -representado ferozmente por Cameroni- invade su intimidad y expone sus 'tesoros' escondidos, que no salen a la luz porque siempre es más importante lo que ocultamos que lo que declaramos", asegura.
En esa ocultación está la clave del miedo que sienten algunos de sus personajes, que viven abrumados por la responsabilidad de expiar una culpa que no es suya.
"Franco instauró en los primeros años y hasta que Hitler perdió la guerra un régimen de exterminio en el que el miedo era lo que predominaba. Bastaba con tener un hermano anarquista muerto para ser sospechoso y para que te vieras obligado a dar constantes muestras de adhesión", subraya el escritor para quien "no hacía falta ser culpable para sentirse culpable".
La novela se titula "Dientes de Leche" porque para el personaje de la mujer de Cameroni, Isabelita, éstos eran como "piedras
preciosas, que caían en su momento de mayor perfección" y la prueba irrefutable de que había existido un pasado feliz.
También quiere revivir el pasado, "recuperar a los muertos", su hijo Alberto, que busca vehementemente con sus fotografías la huella de la felicidad, un asunto que siempre ha cautivado a Martínez de Pisón, quien hace también en el libro una lúcida reflexión sobre cómo las malas personas "hacen peores" al resto.
Por debajo de la historia, agrega, late la del fatalismo de las tragedias clásicas, al estilo de "El rey Lear", y la certeza de que el pasado siempre vuelve "para exigir que se rindan cuentas".
El autor, que prepara una novela sobre un confidente de la policía política de Franco, espera que el 3 de febrero "Las trece rosas" se lleve el Goya al mejor guión original, un trabajo con el que está muy contento porque descubre al gran público "elementos desconocidos" de aquella España de 1939.
© abc guionistas
10/01/2008 15:04:18