05/01/2010 - 9 usuarios online


Noticias de guión

María Eugenia Salaverri: "En las noticias breves, a veces hay una película"


Salaverri

La guionista vasca María Eugenia Salaverri, poeta, escritora, letrista de canciones y autora de los libretos de "Calor y celos" (1996) y "Marujas asesinas" ( 2001), estrena en pocas semanas su nueva colaboración con el director Javier Rebollo, "Locos por el sexo". Por ello, es entrevista en el diario El Correo, donde aporta sus ideas sobre la escritura de guiones.

"Normalmente son cosas que se tienen en la cabeza, cosas que se han visto, que se han imaginado. A veces se sacan historias de los periódicos, de breves que contienen una película. Suelen apotar pocos datos y hay que inventarse el resto", asegura.

"Locos por el sexo" dice que parte de una historia real: "En Holanda el director de un psiquiátrico, muy progre, decide que para integrar a los enfermos en la vida normal debe llevarlos a un puticlub porque se integran en todo menos en los aspectos sexuales. Se llevó a la práctica en Maastricht pero, como allí hay muchos sectores conservadores, abortaron el programa. Entonces pensamos cómo sería si se llevara a cabo aquí, cómo serían los personajes, qué sucedería, qué relaciones se establecerían entre las chicas y los locos".

Cuenta Salavarri que las escenas de sus guiones empiezan en su cabeza "...e incluso se interpretan. Sabes qué cara debe poner el actor. El problema del guionista es que ha visto tan claramente las escenas en la cabeza que, cuando las ve en la película, no las reconoce, porque el director ha visto otras. El guionista a veces piensa que eran mejores las suyas, de ahí que algunos lleguen a la dirección. Yo no estoy nada tentada, porque me gusta mucho escribir, y punto. Yo prefiero no pensar en un actor concreto para escribir, porque si luego no es posible porque está en otro proyecto o cobra una salvajada, es frustrante. Se debe escribir para el personaje, no para el intérprete. Ese personaje se puede asignar a otro actor. Y cuanto más registro tenga el personaje, mejor. Si se piensa en un actor, se persigue que reproduzca lo que ya ha hecho en otras películas. uanto más multifacético es el personaje, más interesante, lo mismo que las personas. Somos poliédricos, no somos de una manera, y funcionamos distinto según con quién estemos, con quién hablemos. Si simplemente eres lo que se ve de golpe, eres un tostón, eso es así".

Sobre los diálogos, la guionista considera poseer la habilidad para crearlos: "Con el trabajo se va desarrollando, pero es innato. También se puede aprender. Me gusta muchísimo coger retazos de lo que dice la gente al paso. Suelen ser muy graciosos. Escucho mucho lo que dice la gente por la calle, pero no se puede transcribir directamente.

Especializada en comedias negras o ácidas, Salaverri piensa que ese tomo forma parte de su forma de ver la vida. "Me considero muy feliz -afirma- y estoy satisfecha de mi vida. Pero el hecho de que me vaya bien no quiere decir que sea ciega. Soy consciente de las cosas demenciales que pasan a mi alrededor. No hablo de grandes catástrofes, sino de lo que sucede cada día, de la cantidad de estupidez en que nos movemos".

"La primera escritura del guión -explica sobre sus técnicas- no se debe llevar a la pantalla. Hay que dejarla reposar. Después de un tiempo, algunas cosas que parecían fantásticas sobran o estorban para la agilidad de la acción; otras que se dejaron pasar cobran fuerza. Se deben rehacer mucho pero hay un momento en el que los cambios ya no mejoran la historia. Los productores también tienen opiniones. En altísimo porcentaje el director suele ser guionista y hace muy bien, porque eso de que le entreguen unos papelitos y deba hacer esa historia suya Normalmente ha intervenido antes y en el guión hay mucho de él. Si quieres que la historia se lleve a la pantalla, te acabarás plegando a lo que dice el productor, porque tampoco es un idiota que se dedica a jorobar tu historia. Es un señor que se juega mucho dinero. Hay que entender las posturas".

Para terminar, respecto de los peligros de acabar con un guión fallido, opina: "Unos actores que dicen las frases como si estuvieran cantando, un director que no saca partido a lo bueno, una producción que confíe en que la película ya está vendida El guión se debe plantear como mejor se pueda... Hay que ser muy poco vanidoso porque un guión no es una obra literaria, es un instrumento más al servicio del director y, cuando se termina el rodaje, acaba en la papelera".

© abc guionistas

23/02/2006 08:47:16