25/10/2010 - 18 usuarios online


Noticias de guión

Jesús Ponce escribe sobre su retrato generacional "Déjate caer"

Ponce y sus actores
Ponce y sus actores

Por Jesús Ponce (*)

Ante todo, dejemos claro que lo que para uno es un drama porque lo vive, para los demás es una comedia porque no lo viven, así que esto es una comedia.

Todos conocemos gente común, algunos de ellos tan comunes que no los identificamos.

En el barrio donde nací, un barrio obrero, los parados perdían el tiempo en el bar y los jóvenes en la plaza, todos hacían lo mismo: beber cerveza y dejar que la vida pasara, entre conversaciones ligeras que iban ganando en trascendencia a medida que iban ganando en cerveza. Bueno, en realidad, la trascendencia se la daban ellos porque los demás, llegados a ese punto, casi no les entendían.

Un popular humorista local había hecho famoso un chiste que decía que el ministro de Trabajo había encontrado la solución al paro, porque los obreros de los bares salían colocados. Era una especie de catarsis colectiva a una crisis terrible. Era una manera de anestesiarse ante un presente (el de los adultos) y un futuro (el de los jóvenes) nada esperanzador.

Sobre la base del mismo problema, los americanos crearon una generación literaria, los ingleses una generación de cineastas sociales y los españoles una generación de alcohólicos. Es nuestro carácter, y no creo que por ello sea mejor ni peor, pero es la realidad que conocí.

Pero como no hay mal que dure cien años, los obreros fueron saliendo de los bares y entrando en empleos precarios, los jóvenes de la litrona dejaron el banco y la plaza para acceder a módulos de FP y empleos con categoría (con categoría de prueba, de aprendiz hasta que te eche, de auxiliar o similar, claro) y los bares se convirtieron en lugar de encuentro sólo ocasional...pero ¿y los bancos de las plazas?

Esos fueron colonizados por una especie, que entre la dignidad de no aceptar un trabajo indigno y la indignidad de no haber doblado nunca la espalda, han cumplido 30 años y siguen debatiéndose en el banco y sisándole dinero al monedero de su madre. Sí, son esos que hay en todas las plazas en torno a un banco. que siguen ahí a su edad, dejando que la vida pase por delante.

Los he visto en la plaza de mi barrio en Sevilla bebiendo Cruzcampo, en Carabanchel bebiendo Mahou cuando viví en Madrid, en Buenos Aires bebiendo Quilmes, y, aunque no he estado, seguro que están en China en alguna plaza roja bebiendo cerveza Mao. Son una generación indefinida, no son parados, no son trabajadores, no son estudiantes, no son delincuentes, no son gente honrada...simplemente no son.

Son parte del mobiliario urbano y aunque parezca que no, tienen mucho que contar, concretamente toda la vida que les ha pasado por delante.

La vida de ellos. Como dije, esto es una comedia.

(*): El andaluz Jesús Ponce ("15 Días Contigo", "Skizo") es el director y guionista de "Déjate caer", historia que se desarrolla en uno de esos barrios que todas las ciudades tienen, con una de esas plazas que todos esos barrios tienen, donde pasan las horas tres jóvenes que empiezan a dejar de serlo: Nandi, Roberto Carlos y Gabriel. Los tres son suficientemente adultos para tomar las riendas de su vida pero también lo suficientemente inmaduros para hacerlo. Irresponsablemente, ven pasar la vida divagando y ocupando su vacío en un banco entre chistes y litros de cerveza que pagan con lo que sacan a sus padres. Pero la aparición de Sunci, una chica dispuesta a formar pareja con Roberto Carlos, rompe el equilibrio que parecía anclarlos a ese mundo de vagos. La película se estrena el viernes en salas de España.

© Alta Classics/abc guionistas

01/02/2008 18:32:31