30/08/2008 - 11 usuarios online


Noticias de guión

"Agua con sal": Un diálogo entre director y guionista


Valdés y Berrocal

El próximo día 2 se estrena comercialmente en España "Agua con sal", film que reune al realizador español Pedro Pérez-Rosado y la guionista cubana Lilian Rosado González, ambos muy familiarizados con el universo del documental y que aquí han reunido sus fuerzas para contar la historia realista de dos mujeres, una cubana y otra española (Yoima Valdés y Leyre
Berrocal), trabajadoras ilegales de una fábrica de muebles valenciana en la que cobran dos euros por hora.

"Agua con Sal", presentada en los festivales de San Sebastián, Valencia y recientemente Huelva, es una historia de mujeres que luchan por sobrevivir en esta sociedad de bienestar y grandes oportunidades, en la que buscan desesperadamente lo que han perdido.

Por su interés, reproducimos este cambio de impresiones entre el director y la guionista del film:

Lilian:
Le conté a Pedro que ya teníamos al personaje. Le puse nombre, Olga. Le confesé que Olga había pedido permiso a su Yemaya, a la reina de las aguas para cruzar el mar y venirse a España a buscarse la vida. Que por el camino conoció a otras mujeres supervivientes, cansadas, pero tan luchadoras como ella. Que al final de una cuesta descubrió que salió de Cuba mintiendo y en España se dio cuenta que se engañaba a si misma. Pedro, me dijo, vale y ¿ahora qué?...

Pedro:
Quería contarlo todo, combinar la mirada que tenía sobre Latinoamérica con la realidad de la sociedad del supuesto Primer Mundo en el que vivimos. Me interesaban los contrastes y la cruda realidad, que para quitar o desechar, antes del cierre final de la película hay tiempo. Siempre me ha llamado la atención el papel y la fuerza de la mujer en mis trabajos anteriores, siempre presentes, calladas, tímidas, pero con fuerza y empuje suficiente para ser las verdaderas protagonistas. Quizás tenía una deuda pendiente que había que saldar en cualquier momento y por eso decidí, que esta vez no iba a traicionarlas. La protagonista de "Agua con sal" debía ser una de ellas.

Lilian:
Para escribir la historia puedo decir que conocí en carne propia lo que es trabajar en esa fábrica el tiempo suficiente como para sentirte miserable, conocí todo de aquellas mujeres, me sentí una más, las amé a todas, lloré como ellas, padecí su dolor y el que también era mío. Me recordaron muchas cosas y me crecí ante el papel, contando lo que ni ellas mismas sabían que se podía contar y que yo he tenido el privilegio de hacerlo en una sola voz, la de la mujer.

Pedro:
Cuando terminamos de elegir a las actrices que iban a interpretar a Olga y Mari Jo. Lo primero que les pregunté es si habían trabajado en alguna fábrica de muebles. Por supuesto que no. Bien, pues el primer día de ensayos les di 5 euros a cada una por separado y les dije que les esperaban en Picassent a las 06,00 de mañana para trabajar en una Fabrica, a 10 kilómetros de Valencia. A esas horas de la madrugada tienen que coger el autobús necesariamente cerca de la esquina de un hotel, donde se hacinan centenares de inmigrantes, que quieren ir a la “naranja”. Se amontonan, se pelean por un trabajo que se hace día a día. Cada una por separado llegaron a la cita donde una furgoneta les esperaba para ir a la fabrica. Estuvieron diez horas lijando muebles y a la hora del bocadillo se dieron cuenta que apenas les quedaba dinero para comer. Durante 8 semanas, entre ensayos y rodaje, dejaron de ser Yoima y Leyre.

Lilian:
A Olga le duele también recordar el calor de Cuba y la lluvia traicionera, el cañonazo de las nueve, el arroz con frijoles de dos días, perderse el saborcito del café de los domingos, no escuchar la música bien alta y a todas horas, la visita a deshoras de los vecinos, discutir en el camello sobre la telenovela del mediodía o las películas del sábado. Porque estando en España reconoce que ya ni se acuerda de qué color son sus dientes...

Pedro:
Es una historia que se acerca a ver la vida de dos mujeres educadas en dos sociedades, en dos continentes diferentes. Una es inmigrante. La otra, una olvidada. Las dos juntas, unas supervivientes. No es fácil contar desde la
mirada femenina, después de todo soy del bando contrario, aunque diga que las entienda, pero eso sí, compartimos un destino, buscamos algo siempre, porque quien no busca, no encuentra.

Lilian:
A Cuba no se le olvida nunca, siempre se piensa en volver aunque llegues tarde. Olga, así lo siente. Que para sentirse en tierra de nadie mejor estar en la tuya, aunque le sea duro reconocer que todo lo que ha hecho, que todo
lo que ha perseguido, que todo lo que ha soñado o todo por lo que ha luchado, a estas alturas, algunas cosas han servido de poco y otras tantas, para nada.

Pedro:
Siempre hice documentales, pero en la preparación y el rodaje de "Agua con sal", he tenido la sensación de haber hecho un viaje mucho más lejano, más difícil y temerario que cualquier otro trabajo. Es una historia sobre la
explotación aquí, a diez kilómetros de mi casa. Con esta película he aprendido que la cámara sigue siendo un arma cargada de futuro.

© abc guionistas

29/11/2005 08:13:35